domingo, 19 de mayo de 2019

JAVIER GALLEGO LOS VERAGÜAS DEL VALLE DEL ALCUDIA

Como cada año, una de las visitas obligadas por mi amistad y admiración a un ganadero modesto, hecho así mismo, gran aficionado, me lleva hasta tierras manchegas de Brazatortas, donde en la finca "Pulido", cría sus preciosos veragüas el ganadero madrileño, JAVIER GALLEGO y sus hijos Macarena y Enrique, que desde hace poco, tomaron el timón cedido por Javier. Precioso oleo verde natural en pleno valle del Alcudia, que luce exuberante abundancia vegetal. Diez años ya, desde que la familia Gallego, dejara sus tierras serranas de Soto del Real-Colmenar-Lozoya para desplazarse a esta finca de 400 hectáreas.
Aquí se trajo su ganadería, la que formara en 1937, su abuelo Enrique García y que regenta Javier (a nombre de su madre y su tía, después Hernando Gallego y desde 2002 a su nombre) desde hace 46 años, con procedencia pura Veragüa, vía Duques de Gandía y Osuna, antes de José Enrique Calderón. 
Yo no voy a entrar en si es más o menos pura que otras, ya se ha hablado largo y tendido de este tema, cada uno creerá lo que quiera creer, es lícito.
Yo me centro en los actuales veragüas de la casa Gallego, en su presente y en su futuro. Su presente es una ganadería de unas 60 vacas y dos sementales, que guardan muchas de las características fenotípicas y genotípicas de sus ancestros vazqueños. Diez toros de saca forman la camada de veragüas, uno de ellos cinqueño.
Sobre manera resaltan sus pelos, jaboneros en todas sus modalidades y accidentalidades, aunque no faltan los negros y otras capas minoritarias. 
En cuanto al comportamiento, igualmente, se remonta en su añeja genética, dando toros bravos, que no son fáciles y no sobre todo, no son tontos. Pero en los últimos años, Javier supo darles esa toreabilidad que les faltaba, dando toros de buen juego en la muleta, habiendo sido bravos y encastados en el caballo, sin perder su casta. 
A sabiendas de lo difícil que es la crianza del toro bravo, se acrecientan las dificultades, cuando crías sangres tan cerradas, de las que ya casi no ay donde ir a buscar. 
En esa lucha anda Javier y sus hijos, intentado mantener, perdurar y no abandonar, esta "sangre" del toro de lidia, de añejo y casi desaparecido abolengo. 
El futuro de la casa está asegurado, ya que Macarena y Enrique, siguen los pasos marcados por Javier y están muy centrados en sacar a delante esta procedencia. Tiempo, y ellos lo tienen, es que lo necesitan para lograrlo. Seguro que lo conseguirán. 
Muchas gracias familia, mucha suerte y que salga todo como queremos. Pronto nos vemos.

Veragüas de Javier Gallego.
A punto de parir está la veragüeña "negra".
"Bailaor" nº 35 semental, del que se espera mucho.
El año que viene se verán sus primeros productos.
Madres y crías en el manto floral de "Pulido".
Tremendo toro de pelo negro. Un tío.
Jabonero, al poder.
Astifinos, desde la cepa.
La jabonera, "amparando" a los negritos.
Típico vazqueño, carifosco, astracanado, acaramelado de cuerna, un dije veragüeño.
Bravísima y encasta como un tejón, fue Aceitera.
"Diputado" nº 4 el otro semental del que se espera buenos resultados.
Serios cuatreños de saca.
Astifina, fina de cabos, viveza en la mirada. Veragüa en estado puro.
Parece una lámina de La Lidia, que belleza.
Hermosas lucen las veragüas en "Pulido".
Corta el aire, esa punta del pitón.
Elegante carrera de la jabonera.
Serios, muy serios los cuatreños.
Que hermosura.
Seriedad de jabonero y negro.
Jaboneras en distintas tonalidades.
Serio, hondo y cuajado cuatreño de saca.
"Atusando" a su retoño.
En fila de a uno.
Un dibujo de vaca.
La seriedad de los veragüas.
Que guapura.
Como brillan sus cuerpos al sol mañanero.
Tres pelos veragüeños.
Tranquilidad en el cercado.
Atentas al cite.
Largo y hondo cinqueño de agradable cara.
Tres iguales para hoy.
Sin fundas, que gozada.
Preciosa ensabanada (o cárdena salpicada)….

Por: Raúl Castro

3 comentarios:

  1. Hermoso reportaje a una casta que se resiste a desaparecer. El café con leche inunda de afición la retina de quienes tenemos la dicha de poder verlos inmortalizados por el lente de la cámara de Castro. Casta antigua que nos transporta a los días del duque. Como aficionado Torista lamento que estos ejemplares no estén siendo lidiados con la regularidad que merecen. Siendo optimista e iluso, esperemos que vientos buenos soplen las velas de esta casta. Muchas gracias por el reportaje.

    ResponderEliminar
  2. Lamina tienen juego quizas pero claro ese encaste es complicadisimo aparte de mucha aficion hacen falta buenos Riñones. ANIMO

    ResponderEliminar