martes, 4 de julio de 2017

TENTANDO EN SAN ISIDRO - 2ª PARTE - CHAMÓN ORTEGA

Nuestro querido amigo el matador de toros madrileño Chamón Ortega, después de un año sin ponerse delante de res alguna, tuvo la oportunidad de hacerlo gracias a la invitación de Raúl, al que le agradecemos encarecidamente la deferencia. Estuvo algo agarrotado e impreciso, pero siempre apoyado en su concepto puro del toreo. El cual no se olvida por mucho tiempo que pase. Su primera becerra tuvo muchas dificultades, estuvo bien con ella para lo que ofrecía. No humilló, no pasaba unas veces y otras se desentendía, pero sin hacer cosas malas, se dejaba a su aire. La entendió bien Chamón, planteando, como es costumbre en su concepto puro y estilista, intentando hacer las cosas para que fuera a más. Lo que consoguió por momentos. Una vaca de esas que te hacen sacar todo el "oficio" aprendido a lo largo de los años y que Chamón afloró, a pesar de su larga inactividad. Su segunda vaca, tenía unas hechuras lujosas, baja, larga, muy en el Marqués, y su juego fue a la par a sus hechuras. Fue bien al caballo, con rectitud e ímpetu, a pesar de manifestar una pequeña flojera de remos. Tenía una calidad "desbordante", embestida "enclasada", nobleza a raudales y fijeza de vaca brava. Chamón la animó de inicio dándole distancia, para que se desplazara, citandola media altura para que se afianzara, para después torear a placer, sin obligarla de incio desarrolló a mucho mejor. Muy buena embestida por ambos pitones, largos y suaves muletazos, dando las ventajas a la vaca, poniéndose en el sitio correcto aunque no siempre salieron limpios los muletazos. La vaca fue a más y a más, y estuvo embistiendo más de una hora. Esa se queda seguro para perpetuar su estirpe. -







Por: Raúl Castro

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